En dependencias de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UPLA se reunieron los académicos del Programa Disciplinario de Orientación Educacional, junto al Decano Dr. Luis Alberto Díaz, a fin de pronunciarse sobre la exclusión de la asignatura de Orientación en la formación general del plan común para tercer y cuarto año de educación media.

Los académicos coincidieron en manifestar su más profundo rechazo a esta medida, pues la asignatura es un pilar fundamental en el permanente y dinámico proceso de formación de los estudiantes, precisamente en una etapa en que se encuentran prontos a egresar y necesitan más que nunca un acompañamiento para la toma de desiciones sobre su futuro profesional.

Considerando el acuerdo del Consejo Nacional de Educación (CNED) N° 054/2018, del 16 de abril del presente año, respecto de no aprobar la inclusión de la asignatura de Orientación en la Formación General Común para 3° y 4° año de Educación Media, declaramos lo siguiente:

1.- Es incomprensible que tras la incorporación, en el año 2012, de la Orientación como asignatura desde 1° básico y el año 2015 con la presentación de las Bases Curriculares de 7° Básico a 2° Medio, hoy no se considere su continuidad dentro de la Formación General Común para los 3° y 4° medios, en circunstancias tales que el proceso formativo de las personas es permanente y dinámico. Precisamente, los estudiantes de estos cursos se ven enfrentados a tomar decisiones en variados aspectos de su vida, entre ellas las vocacionales, que requieren de un proceso de orientación, acompañamiento y ayuda sistemática, de carácter profesional, donde se conjugan dos situaciones estrechamente relacionadas con la incertidumbre que se le plantea al ser humano; por una parte, la construcción permanente de su identidad y, por otra, la sociedad en la que vive caracterizada por el cambio.

2.- En las bases curriculares de 7° Básico a 2° Medio, el año 2015, se declara que la Orientación Educativa, en tanto asignatura, se integra como un componente del currículum para establecer y promover propósitos formativos en áreas de desarrollo relevantes para la vida de las y los estudiantes, que deben ser logrados a lo largo de la educación escolar, pero con la particularidad de constituir un espacio privilegiado y específicamente diseñado para alcanzar estas metas de manera sistemática y planificada. Por lo tanto, eliminar la asignatura del Plan de Formación General de 3º y 4º medio, resta oportunidades para que las y los estudiantes cuenten con este espacio de vital importancia para elaborar y reflexionar sobre su proyecto de vida.

3.- La Ley General de Educación Nº20.370, señala en su artículo 2, que la educación es entendida como “un proceso de aprendizaje permanente que abarca las distintas etapas de la vida de las personas y que tiene como finalidad alcanzar su desarrollo espiritual, ético, moral, afectivo, intelectual, artístico y físico, mediante el cultivo de valores, conocimientos y destrezas”. Creemos que si bien la asignatura de Orientación no es la única instancia responsable para estos logros definidos normativamente, la eliminación de la asignatura de la formación general en la etapa final de la Enseñanza Media, estaría entorpeciendo las posibilidades de desarrollo permanente de los estudiantes chilenos.

4.- Nos preguntamos ¿a través de qué asignatura o a través de qué espacios se pretende desarrollar y dar continuidad a los temas de los cuales la asignatura de Orientación se hace cargo en los cursos de 1° básico a 2° medio y que se vuelven imprescindibles como componentes del proceso de desarrollo personal y madurez vocacional?. Específicamente, nos referimos al autoconocimiento, el desarrollo afectivo y moral, el desarrollo y la madurez vocacional, la orientación vocacional y profesional, la construcción del proyecto de vida, la orientación profesional y laboral, las técnicas y hábitos de estudio para la propia gestión del aprendizaje, entre otras.

5. Nos llama poderosamente la atención que se utilice como argumento el que la propuesta no resuelve la competencia y formación necesaria de quién impartirá la asignatura. Con ello se está desconociendo el aporte que las universidades chilenas han hecho en la formación de Orientadores y la cantidad de profesionales de esta disciplina existentes en el sistema educativo, que en forma permanente y, a través de diferentes vías, han señalado al Ministerio la necesidad de identificar, reconocer e instituir en la estructura de la Organización Educativa la figura del/la orientador/a, su perfil, rol y funciones. En tal sentido, si existiera escasez de profesionales en orientación, pareciera que lo más lógico es impulsar un vigoroso plan de formación ante las exigencias y demandas que nos plantea el sistema escolar, que se dinamiza en un contexto social y cultural complejo y cambiante.

6.- Por último, hacemos un llamado a la comunidad en general y a la educativa en particular, a reconocer la asignatura de Orientación como un espacio de convergencia de los aportes de la cultura y la educación en las trayectorias de los estudiantes para la elaboración de sus proyectos de vida, siempre en construcción, por las incertidumbres que nos presenta una sociedad cambiante y compleja en la que vivimos y, además, en el currículo escolar como síntesis integradora del aporte de las distintas asignaturas que presenta el currículo nacional en el proceso de desarrollo y formación de las y los estudiantes.

Como académicos formadores de profesores y profesoras en general y de orientadores y orientadoras en particular, solicitamos la reconsideración del acuerdo tomado por el CNED, dado que percibimos la necesidad de espacios curriculares específicos y acotados como la asignatura de Orientación para los estudiantes de 3° y 4° medio por el impacto que tendrá en su formación como futuros ciudadanos para el desarrollo social, cultural y económico del país.

Programa de Orientación Educacional UPLA se pronuncia sobre resolución Nº54/2018 del Consejo Nacional de Educación